Los absolvieron pero siguen intentando recuperar costosos elementos que les fueron secuestrados

En 2021 Guillermina Ferreira Almada y su pareja Juan Carlos Cuellar Gamboa fueron absueltos en una causa por facilitación de la prostitución pero aún intentan recuperar los elementos de importante valor que les fueron secuestrados así como volver a tener una vida normal lejos de los prejuicios e inconvenientes que trajo aparejada esta situación.
jueves 14 de abril de 2022
Los absolvieron pero siguen intentando recuperar costosos elementos que les fueron secuestrados
Los absolvieron pero siguen intentando recuperar costosos elementos que les fueron secuestrados

En julio del año 2016, en medio de allanamientos Guillermina Ferreira Almada y su pareja Juan Carlos Cuellar Gamboa fueron allanados y detenidos al ser investigados por una causa de facilitación de la prostitución por el funcionamiento de un departamento denominado “VIP” en calle Francia, bajo la presunta complicidad del ex comisario Alejandro Pulley quien también fue imputado por el hecho; sin embargo, en noviembre de 2019 la Justicia los absolvió al no poder probar los hechos que les endilgaban.

A meses de aquel fallo, Ferreira Almada y Cuellar Gamboa, quieren recuperar los elementos de valor que en aquel momento les fueron secuestrados, pero no han sido aún otorgados por la Justicia; también volvieron a vivir en el inmueble que se indicaba que era usurpado, sosteniendo que son los titulares, no obstante no logran que la SCPL vuelva a reconectarles el servicio eléctrico.

“Queremos que se haga público esto, en su momento fue muy público el caso y ahora que fuimos sobreseídos queremos que se sepa, todas las cosas que nos pasaron y nos siguen pasando.

“La Fiscalía no termina de aceptar esto, todavía no nos devuelven las cosas que se llevaron en su momento” explicó a Crónica Cuellar Gamboa y añadió que “se hizo un desalojo porque en su momento dijeron que estábamos usurpando cuando no es así, el boleto de compra venta de la casa está secuestrado, no nos devolvieron los perfumes importados y joyas de oro que ella (Ferreira) vendía y la lencería, dinero, elementos electrónicos que estaban en el juicio y las expuso el fiscal Cárcamo como prueba, porque a mí me imputaban por explotación y facilitación de la prostitución porque decían que  todos los elementos de valor los obtenía de la prostitución. Ahora las cosas no aparecen, nadie sabe dónde están”.

Asimismo expresó que “sacaron todos los servicios y la supuesta apoderada de la dueña de la casa Stella Galliardi fue a la cooperativa y a Camuzzi para que nos sacaran los servicios y no podemos darlos de alta, nos dijeron que cuando terminara la causa restituirían todo pero no lo hicieron, ella tiene algún conocido por eso los hizo quitar y nos ponen trabas. Estamos colgados de la luz pero no porque no queramos pagar sino porque no nos quieren brindar el servicio”.

Hostigamiento y presión

Pese a la absolución, Cuellar comentó que siguen siendo hostigados; “gracias a nuestro abogado pudimos volver a la casa pero la policía viene constantemente a hostigarnos, pasan a decirnos que estamos usurpando cuando no es así.

“Es parte de la presión que venimos sufriendo hace tiempo porque querían que digamos que le pagábamos a Pulley, el policía Bevilaqua vino a verme cuatro veces para que lo dijera y nos soltaban pero no lo conozco, no puedo decir que lo conozco. El objetivo se ve que era este señor, no nosotros, pero se supo la verdad en el juicio”.

Finalmente planteó que “ahora queremos que nos den las cosas que no aparecen y mis herramientas, ahora pude comprar lo básico para trabajar porque hago durlock y construcción en seco pero el resto se dificulta comprarlo porque es muy caro. Ya le dijeron a la fiscalía que nos entreguen las cosas”.